Hay días que por más que intento hacer algo coherente, todo lo que vuelco en mi teclado son conceptos inconexos que me resultan difícil de relacionar.

Cuando este bloqueo creativo se produce preparando una clase, no me frustra tanto porque sé que aunque yo esté espesa, la interacción con los alumnos me ayuda a salvar ese escollo.

Sin embargo cuando tengo que escribir un post para mi blog y me da esa tontuna es fácil que me suba por las paredes, por la frustración que me produce tener delante una hoja en blanco y carecer de ideas para abordarla con dignidad.

Bloqueo cretivo: qué es y cómo desbloquearlo

Es en estos casos cuando tengo que terminar echando mano de recursos que con el tiempo he aprendido que me vienen bien para solventar esos momentos faltos de creatividad.

Qué es un bloqueo creativo

Si como afirma Wikipedia, la creatividad es la capacidad de generar nuevas ideas o conceptos, que dan lugar a nuevas asociaciones o soluciones originales, digo yo que el bloqueo creativo no es otra cosa que privarte de esa capacidad, de forma puntual o permanente.

Quien sabe mucho de bloqueos creativos son las personas que trabajan directamente con ella: artistas cuyas obras nacen de su imaginación: pintores, escritores, músicos, …

Pero también otros profesionales recurrimos a ella en ciertos momentos: ya sea porque nos gusta hacer las cosas de otra manera, porque queremos salirnos del tiesto en el que nos encaja nuestra profesión o simplemente porque tenemos ciertas tareas que la requieren. Por ejemplo, escribir un post.

¿Cuándo se produce la pérdida de creatividad?

No sé tú pero yo me doy cuenta que mi creatividad escasea cuando estoy cansada, o aburrida que es peor. Cuando paro de moverme o al salir de un periodo intenso en el que la carga de trabajo me ha dejado sin fuerzas para pensar en nada que no sea cubrir mis necesidades básicas.

Cuando veo que entro en uno de esos periodos, que nunca tienen la misma duración, sé que lo mejor que puedo hacer para no entrar en combustión es dar prioridad a tareas mecánicas, que no requieren de ningún tipo de creatividad. Es en estos momentos cuando suelo centrarme en las tareas de soporte y mantenimiento por ejemplo.

Pero hay ocasiones en las que no puedo hacer esto, ya sea porque tengo que preparar una clase difícil o porque quiero publicar un artículo en mi blog.

Y a base de intentar varias tácticas para salirme con la mía y conseguir completar la tarea pendiente en cuestión, he hecho un recopilatorio de técnicas que con el tiempo he visto que me funcionan con mayor o menor índice de efectividad.

Cómo desbloquear la creatividad

Cada persona es un mundo y es muy posible que cosas que a mí me resultan efectivas para desbloquear mi creatividad, para otra persona no lo sean.

Las que utilizo más frecuentemente son:

Ejercicio 🚴‍♀️

No soy nada deportista, las cosas como son. Pero por alguna razón me chifla ir sobre ruedas. Antes eran unos patines y ahora estoy probando con una bici, aunque con los calores que tenemos últimamente, cualquiera sale a la calle con ella.

El ejercicio tiene algo que te pone las pilas y cuando terminas la sesión, te quedas en un estado genial en el cual se mezclan sensaciones de músculos doloridos con un extra de endorfinas generadas. Esto desemboca en un estado de relajación mental tal, que suele ser el preludio que necesito para que esa creatividad perdida vuelva a asomar.

Descanso 💤

Desde hace unos años funciono sin reloj y salvo en las ocasiones en las que tengo compromisos que me obligan a ceñirme a un horario, el resto del tiempo procuro hacer lo que me pide el cuerpo.

Sin embargo me despierto con el vuelo de una mosca y una vez despierta no me puedo quedar en la cama, sea la hora que sea.

Así que hay días en los que me levanto muerta-matá y arrastro el cansancio durante todo el día, como tantos otros mortales.

También tengo picos de trabajo en ocasiones que originan periodos muy intensos, en los cuales tengo que quitar horas al sueño para que el tiempo me dé de sí.

En resumen, cuando paso por una de estas situaciones, llega un momento en el que tengo que hacer una cura de sueño: me acueste a la hora que me acueste y me levante a la hora que me levante.

Sólo así puedo liberar mi cabeza de tanto ajetreo y bloqueo, para darle el descanso que necesita.

Nutrir mis relaciones personales 👭

O lo que es lo mismo, curar el alma.

Las personas de mi entorno más cercano no tienen nada que ver con la actividad profesional que yo realizo por lo que quedar con alguna de ellas implica hablar de otras cosas distintas a las que tengo en mente habitualmente.

Es en estos momentos cuando a veces encuentro paralelismos entre lo que se habla y el bloqueo que yo tenga en mente en ese momento, lo cual me permite incubar ideas que de otra manera no se me ocurrirían tan fácilmente.

Networking 👩‍💻👩‍💼👨‍💼👨‍💼

El networking es una pata muy importante de mi vida profesional, pero también personal.

Conocer y relacionarme con personas con quienes tengo en común experiencias o inquietudes y compartirlas con ellas, me permite en ocasiones ver las cosas desde otro punto de vista y generar nuevas ideas.

También cuando lo que yo aporto ayuda a alguien: escuchar su situación, sus problemas y pensar en ellos para intentar ayudar desde mi experiencia, consigue en ocasiones que salga de ese bloqueo mental.

Leer un libro 📚

Un libro sobre otra cosa que no tenga nada que ver con aquello que me bloquea.

Esta para mí es una medida drástica porque tiene consecuencias: como la historia del libro que elija no me enganche, me exaspero más. Y si me engancha demasiado, no puedo parar de leerlo hasta que lo he terminado…

Vamos, que esta técnica no puedo ejecutarla cuando tengo prisa por recuperar mi creatividad.

Dibujar

Me gusta mucho hacer garabatos pero con gran pesar, tengo que admitir que son sólo eso, garabatos.

Sin embargo, el hecho de abstraerme intentando reproducir algo que estoy viendo en ese momento, me ayuda a desconectar de mi hilo de pensamientos.

Es esa desconexión la que a veces me permite dar con la idea feliz que necesito en ese momento.

Hacer puzzles 🌆🏙🗺

Esta técnica a diferencia de las anteriores, no me ayuda a dejar mi mente libre de pensamientos. Al contrario: me ayuda a procesar en segundo plano, esa preocupación que tengo en un momento dado.

Es decir, hacer puzzles me ayuda a pensar y recurro a ello siempre que veo que algo se resiste a abandonar mis pensamientos.

Si no has probado a hacer esto antes, echa un vistazo en esta página porque tienes puzzles para todos los gustos 🙂

Darme una vuelta con un cuaderno y un boli encima… 🌳🚶‍♀️🗒🖊

… sentarme en algún sitio que me guste y ponerme a escribir todo lo que pasa por mi cabeza en ese momento.

Parece mentira pero plasmar ideas o pensamientos en un papel o en el Ipad, me ayuda a liberar mi mente de ellas porque es como si se quedasen en el papel: una vez escritas, no vuelven a bloquearme más.

Si mientras me doy esa vuelta además añado escuchar música o el episodio de algún podcast que me interese, es fácil que de mi boli también salgan las palabras y la creatividad que necesito para poder empezar a escribir por ejemplo ese artículo que se me haya atascado.


Al final, salir de un bloqueo creativo para mí trata de liberar mi mente, despejarla para que pueda centrarse en ideas nuevas.

Y si ella sola no es capaz de generarlas, yo misma tengo que poner de mi parte para que vuelva a aflorar mi creatividad.

¿Tú también sufres momentos de bloqueos mentales o de baja creatividad? ¿Qué técnicas empleas? Compártelas conmigo si te apetece y aprendemos de nuestras experiencias 🙂