¿Para qué sirve un blog?

Esta pregunta de si tengo que poner un blog en mi web, es una de las preguntas que suelen hacerme en los cursos de WordPress que imparto y es una de las más recurrentes.

Normalmente llega después de ver para qué sirve un blog y el trabajo que hay que realizar para mantener uno, que no es poco.

En verdad, es una pregunta clave que toda persona debería hacerse antes de meterse en una web. Porque dependiendo de si decide ponerlo o no, se podrán trabajar después unas estrategias u otras.

Pero vamos a ponernos en situación para que entiendas por donde voy.

Un sitio web no es más que un conjunto de páginas, que muestran una información específica. Cada página es un apartado de ese sitio, donde se intenta dar información veraz del proyecto o negocio que representa a ese sitio. Pero por sí solo, un sitio web sólo sirve para estar en Internet y poco más.

Esto que suena tan así, no es ninguna tontería: es bien sabido que hoy en día cuando queremos comprar o información de algo, lo primero que hacemos es ir a investigar a Internet. Y si tú haces o vendes aquello que yo busco y no puedo encontrarte porque no estás en Internet, pues me voy a otro sitio que sí esté ahí ofreciéndome lo que necesito.

Estar, tienes que estar en Internet. Es así 🙂 Clic para tuitear

Pero cuando una persona pone su web en Internet, normalmente lo hace porque quiere ganar una visibilidad que posteriormente la lleve a vender más. Y cuando hablo de vender no me refiero sólo a vender productos o servicios. En este caso, vender también es dar a conocer, difundir o ganar reconocimiento para aquello sobre lo que se habla.

Y para que se haga la magia y se pueda conseguir esta visibilidad en Internet, no vale sólo con estar ahí. Hay que utilizar distintas estrategias, principalmente el marketing de contenidos, el posicionamiento o SEO, la promoción y la  publicidad. Y para trabajarlas tienes a tu disposición distintas herramientas, que podrás combinar o no, en función de tus decisiones y de tus preferencias.

 

El marketing de contenidos

El marketing de contenidos consiste en ofrecer información de valor para las personas que llegan a un sitio web, con ánimo de acompañarlas por ese camino interno que van a seguir hasta realizar una compra de aquello que vendes.

Información de valor es aquella información que resolverá los problemas o dudas que tengan tus visitas. Si el contenido que publicas está orientado en gran parte a eso,  consigues una conexión con tus visitas que con el tiempo, puede conducir a la venta que persigues.

La herramienta a través de la cual se ofrece esta información de valor es el blog: te permite publicar contenido en tu sitio web con la frecuencia que tu quieras, te lo ordena de forma cronológica y además, te permite trabajar el posicionamiento de tu contenido. Y estas tres características son muy potentes, porque a medio-largo plazo, si lo haces bien te dan visibilidad.

Pero que sea una herramienta tan potente no significa que sea obligatorio utilizarla. Si a la hora de sentarte a planear el contenido de tu sitio web, no te planteas incluir un apartado blog en tu sitio, sencillamente no podrás trabajar esta estrategia. Lo cual no quiere decir que no puedas trabajar otras, aunque sí que tendrás que trabajarlas de otra manera.

El posicionamiento o SEO

El posicionamiento es conseguir que tu sitio web aparezca en los primeros puestos de los resultados de búsqueda de los buscadores. Mientras más arriba mejor.

Y para conseguir esto son varias las acciones que se deben realizar, tanto en tu sitio como fuera de él. Por tanto, son distintas las herramientas con las que tendrás que trabajar en esta estrategia. Para las acciones que realices dentro de tu sitio web, un blog vuelve a ser la mejor herramienta.

Si recuerdas, ya lo comentaba en el punto anterior: un blog te permite trabajar el posicionamiento de tu sitio web. ¿Cómo lo hace? Principalmente porque en un blog se publica información con la frecuencia que tú determines. Y con cada publicación lo que haces es elegir las palabras con las que quieres que los buscadores te conozcan.

De tal forma que cada vez que publicas un artículo en tu blog, le estás diciendo a los buscadores “¡Oye!, que estoy aquí y además estoy publicando contenido relacionado con esto o aquello”.  Y ellos toman nota y en función de este y otros factores, te colocan en el puesto que corresponda.

Así y todo, sigue sin ser obligatorio utilizarla. Si decides prescindir de él, ‘sólo’ significará que tampoco podrás trabajar en condiciones esta estrategia.

Promoción y publicidad

La promoción y la publicidad de un sitio web, al igual que el posicionamiento, llegan normalmente cuando con tu sitio web quieres obtener un rendimiento económico o profesional. Con estas dos estrategias te centras en atraer visitas a tu sitio, para darlo a conocer y obtener así ese reconocimiento o venta que persigues.

¿Qué herramientas puedes utilizar para promocionarte y darte a conocer? Destacan principalmente las redes sociales, aunque si hablamos de publicidad, también puedes utilizar Google como herramienta publicitaria.

La función de las redes sociales no es otra que relacionarte con las personas. Parece obvio entonces que si quieres dar a conocer tu sitio web, tendrás que elegir alguna red social y hacerte un perfil para poder empezar a trabajar su promoción.

¿Cómo se trabaja esa promoción? De dos formas:

Compartiendo en ellas el contenido que publicas en tu blog. También cualquier otro que consideres que enriquezca la conversación, siempre y cuando no olvides cual es tu objetivo y lo que quieres conseguir: ¿Quieres ser guay y tener muchos seguidores? o ¿Prefieres atraer visitas que compren aquello que vendes?. Tu objetivo aquí no será hacer amigos. Si llegan, bienvenidos sean, claro. Pero tu prioridad es conseguir visibilidad. ¿Y si no tienes blog no puede hacerse? Sí, claro que sí. Pero ten en cuenta que el contenido que ofreces es lo que hace que una persona conecte contigo. Es lo que te permite ganarte su confianza . Si no tienes blog, tendrás que trabajar otras alternativas para obtener esa confianza.

La otra manera de trabajar la promoción es mediante anuncios publicitarios, que consisten en pagar para que tus anuncios se muestren a unos segmentos determinados de personas las cuales, contratarán o no aquello que vendes. No tiene más vuelta de hoja que el presupuesto del que dispongas para invertir en esta estrategia. Te hará falta una web para configurarla como destino de tus anuncios, pero no un blog en sí.

*    *    *

Bueno, me he extendido un poco más de la cuenta, pero creo que esta explicación era necesaria para que puedas hacerte una idea de cual es el papel de un blog en un sitio web y qué posibilidades ofrece.

Volviendo ahora a la pregunta original, ¿tengo que poner un blog en mi web?, pues mi respuesta siempre será la misma: no, no es obligatorio y puedes prescindir de él. Pero debes ser consciente que te costará más ganar visibilidad sin él, porque tu web se limitará a estar en Internet y a funcionar más como un escaparate.

Es decir, sin un blog no podrás trabajar el marketing de contenidos, ni otro posicionamiento en los buscadores que no sea el local o el que realices con tus productos. Dependerás por completo de las últimas estrategias comentadas, es decir, de tu habilidad para relacionarte en las redes sociales y generar contenido desde ellas, así como del presupuesto que tengas para invertir en publicidad.

Así que si tenías esta duda tú también, es en este momento y no antes, cuando debes valorar tu decisión y sopesar ventajas y desventajas: ¿Te merece la pena tener un blog y mantenerlo? ¿O de momento prefieres estar en Internet con una web que no lo tenga y más adelante ya se verá?